Investigación, interpretación y cómo citar en APA para mejorar el desempeño académico

Investigación, interpretación y cómo citar en APA para mejorar el desempeño académico

El desempeño en el aula y en las evaluaciones es, sin duda, una de las principales preocupaciones del estudiante. Sin importar el nivel de instrucción que se curse, ya sea en curso de primaria, bachillerato, universitario o superior, los estudiantes siempre afrontan retos a la altura de sus capacidades. Eso, además, de la necesidad de equilibrar el tiempo y la concentración que requieren los estudios con las otras obligaciones y compromisos.

Si quieres optimizar tu desempeño académico, consiguiendo un mejor entendimiento de los temas, un incremento de las notas y calificaciones, y mejores resultados al momento de realizar trabajos e investigaciones académicas, existen una serie de consejos generales que te ayudarán sin importar el nivel en el que te encuentres actualmente. Además, cuando se trata de buenos hábitos de estudio, sin duda alguna te ayudarán durante toda la vida.

Aprendiendo a investigar: fuentes, cómo citar en APA, evitar el plagio y más

La investigación es fundamental durante cualquier momento de estudio. Tanto para realizar los trabajos académicos que asignan los docentes, como para complementar la información recibida en el aula y comprender mejor los temas, es necesario realizar continuas labores de investigación. Puedes mejorar tus habilidades para investigar y comprender los textos fomentando un buen hábito de lectura, pero de esto hablaremos más adelante.

Lo mejor para realizar una buena investigación es prestando atención a lo que se está haciendo. Aparta por un momento los distractores, como el móvil o la música. Esto te impide concentrarte adecuadamente. Recuerda que si te enfocas en leer y comprender un tema, terminarás mucho más rápido que cuando te distraes continuamente y pierdes el hilo.

Enfócate y lee con detenimiento. Por lo general, tampoco es necesario leer cada texto de principio a fin. Las lecturas de los subtítulos, así como una lectura superficial de los textos, te ayudarán a descubrir en dónde se encuentra la información que verdaderamente te interesa. Mejor una lectura corta, concisa y acertada, que un montón de tiempo divagando con el móvil mientras intentas leer párrafos insustanciales.

Si investigas desde una computadora, es una excelente idea copiar y pegar la información más relevante en un documento Word. De esta manera, luego podrás acceder rápidamente a la información más importante de todas, sin tener que devanarte la cabeza tratando de acordarte de dónde leíste ese párrafo que no recuerdas bien. También es buena idea colocar de dónde has sacado cada extracto, porque seguramente te resultará útil en el futuro, en especial si luego debes hacer un trabajo con bibliografía. Construir tu propio material de estudio ahora es muy sencillo gracias a la tecnología que nos rodea.

Esquemas de trabajo y citaciones: cómo construir un trabajo, cómo citar en APA y otros estilos

Una vez que has realizado tu investigación, y que tienes toda la información necesaria, es hora de darle forma a tu trabajo. Por su puesto, esto únicamente aplica si debes entregar un ensayo escrito. Si solamente se trata de preparar material de estudio para uso personal, no es necesario.

Esquematiza tu trabajo en líneas generales: ¿qué puntos vas a tratar, y cómo puedes dividir esa información en varias partes o subtítulos? Una vez que tengas el esquema más definido, comienza a distribuir la información que corresponda a cada subtema. Luego puedes resumir, parafrasear y citar esta información, para darle sustento a tu trabajo. Recuerda siempre utilizar palabras propias, e interpretar las palabras de los autores. De lo contrario podrías incurrir en plagio incidental.

Por último, recuerda que los trabajos académicos deben llevar una bibliografía acorde. Cada cita en el texto debe tener su correspondiente bibliografía en el apartado correspondiente. Consulta en tu institución educativa los estilos de citación que utilizan. Una vez que lo sepas, el resto es pan comido. Existen sitios web que te instruyen sobre cómo citar en APA y otros estilos aceptados internacionalmente, e incluso cuentan con generadores de citas automáticos que le dan formato a tus citas de acuerdo al tipo de fuente que selecciones. Construir bibliografías nunca fue tan fácil.

Inicia con un buen hábito de lectura para mejorar tus aptitudes

Con tantas fuentes de entretenimiento fácil de digerir, a veces puede resultar difícil conseguir un buen hábito de lectura. Pero has de saber que existen tantos libros, con tantos temas y estilos diferentes, que con total seguridad existen libros perfectos para ti, que te harán olvidar el móvil y las selfies durante horas. Desde la fantasía hasta la historia real, desde la arquitectura hasta la moda, realmente existen temas para todos.

Tener un buen hábito de lectura es increíble para mejorar el desempeño académico, tanto directa como indirectamente: mejoras tu ortografía y vocabulario, afinas tu comprensión lectora y tu rapidez de lectura, amplificas tu cultura general, cultivas tu criterio propio y aumenta tu seguridad. Sin importar el tema real de tus lecturas de ocio, siempre tendrán estos beneficios.

Eso sí, es bueno preferir un libro que ha pasado por editoriales y que su contenido semántico es impecable, que consumir lecturas ligeras en redes sociales que están repletas de errores de escritura y puntuación, porque estos errores pueden confundirte.

Estudiar bajo el principio de la comprensión, y no por memorizar textualmente

El denominado estudio al “caletre” es un gran enemigo del propósito de la educación. Con algo de esfuerzo y disciplina, cualquiera puede memorizar un puñado de palabras, incluso sin entender realmente su significado. Estudiar de este modo, aunque pueda ayudar a pasar los exámenes, es negativo. En primer lugar, no asegura que el estudiante esté comprendiendo el tema realmente. Y en segundo lugar, es memorización a corto plazo, que se olvida rápidamente. Además, en los niveles universitarios y superiores, por lo general, los métodos de evaluación exigen más comprensión del tema que memorización palabra por palabra del libro de texto.

Los estudiantes que aprenden a comprender en profundidad lo que leen, pueden conseguir muchos mejores resultados en sus calificaciones invirtiendo mucho menos tiempo. Una vez que comprendes el fundamento de aquello que estás estudiando, es más fácil retener la información. Puede que te ayude a comprender el intentar explicárselo a otra persona, o incluso leer en voz alta. Por supuesto, cuando se trata de fórmulas químicas, fechas históricas o nombres, sí que es necesaria la memoria. Pero solamente para esos casos puntuales.

Además, como podrás darte cuenta cuando pongas en práctica la intención de estudiar desde la verdadera comprensión del tema, cada vez se te hará más fácil. A medida que comprendes realmente el contenido de las asignaturas, los temas serán más sencillos de digerir.

Disciplina y antelación para los deberes

¿Para ser un buen estudiante hay que sacrificar toda la vida social? Para nada, es todo lo contrario. Con una buena organización, puedes cumplir con todos tus deberes académicos y aun así tener tiempo para salir, trabajar, ver alguna serie, dormir un poco más o cumplir con otros compromisos.

Cuando construyes el hábito de comenzar con las tareas con antelación, verás que no se te acumulan tantos deberes en montones alarmantes. Cumplir progresivamente y con calma con las tareas te dará más tranquilidad, te ofrecerá tiempo más adelante, y te permitirá obtener mejores resultados al trabajar con menos presión. Cuando un trabajo se hace a las carreras la noche anterior, se nota.

Intenta adelantar un poco de trabajo el mismo día que lo recibas. De este modo, aprovechas que tienes el conocimiento de la clase fresco, y que entenderás todo mucho más rápido. Y cuando las tareas marchan bien, sentimos más ganas de terminarlas rápidamente.

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